...Y no puedo
Aveces quiero decir la verdad
ser sincera,pero el miedo es más fuerte que el amor
y solo miro,
como la vida sigue.
Aveces quiero coger mis maletas
y ver las barcas en Venecia,el sol de Capri
el atardecer en Toscana
Y sueño
Puedo todavía soñar
mirando este cielo estrellado
buscando en ellos tus ojos y los encuentro
y no los dejo de mirar
(Ragatsath)
La noche estrellada (1889) Heredero del Impresionismo, Vincent Van Gogh fue capaz de crear un estilo muy personal, más allá de la luz y el color. Su obra es un claro ejemplo de cómo la pintura puede expresar las emociones y tensiones humanas.
Pero su angustia encontraba una vía de escape en la pintura, y aunque no reconocieran su trabajo, no abandonó esta habilidad innata para pintar emociones. Es así como aquel que entonces consideraban un loco se convirtió en un genio. Y es que su estilo, absolutamente personal, es pura fuerza expresiva. Sólo un genio loco como él, con una vida como la suya, es capaz de dejarse llevar por su obra y mostrar su mundo interior de una forma tan sugerente. Él lo conseguía continuamente y La noche estrellada es un claro ejemplo.
Este paisaje nocturno fue pintado en 1889 en el sanatorio de Saint-Rémy (Provenza), donde Van Gogh fue ingresado por sus ataques de epilepsia, un año antes de que se suicidara.
A diferencia de sus otras obras, este paisaje no fue pintado al aire libre, sino desde la habitación del sanatorio, dónde sólo podía ver el cielo a través de una pequeña ventana. En tan extrema situación, el genio holandés extrajo de su interior esta escena, en la cual la naturaleza estalla, despliega su energía y exhibe todo su esplendor.
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